viernes, 17 de octubre de 2008

País Inverosímil

DE IMPRENTA
Libro de cuentos retrata idiosincrasia dominicana
MANUEL EDUARDO SOTO

El Nuevo Herald



República Dominicana es un país cuya idiosincrasia tiene variadas características, algunas de las cuales se incluyen en la recopilación de cuentos País inverosímil, que acaba de salir en Estados Unidos con el patrocinio del consulado del país caribeño.
El escritor y periodista René Rodríguez Soriano fue el encargado de seleccionar los 23 cuentos de que consta el libro que fue lanzado el mes pasado en una ceremonia realizada en el Teatro Tower, presidida por el cónsul Manuel Almánzar Castillo, quien dijo que el objetivo era dar a conocer a su país entre las personas de distintas nacionalidades que viven en Estados Unidos y al mismo tiempo para que los dominicanos y sus descendientes nacidos aquí sepan cómo es la gente de la isla quisqueyana.
Rodríguez Soriano explicó que decidió usar la palabra ''inverosímil'' en el título de la obra, inspirado por Hay un país en el mundo, del poeta dominicano Pedro Mir, quien dijo que es un lugar ``donde la tierra brota/ y se derrama y cruje como una vena rota,/ donde alcanza la estatura del vértigo,/ donde las aves nadan o vuelan, pero en el medio/ no hay más que tierra''.
Entre los 23 cuentos de Un país inverosímil se destaca La mujer, de Juan Bosch, quien en 1961 se convirtió en el primer presidente electo democráticamente en República Dominicana tras la muerte del dictador Rafael Leónidas Trujillo, el que gira en torno a una dama asesinada en un sector rural, donde el escritor ambientó varias de sus obras.
El libro no sólo incluye a escritores tradicionales como Bosch, sino que también tiene representantes de la ola intelectual actual, como Rey Emmanuel Andújar, de 31 años, y Máximo Vega, de 42.
Andújar, quien reside en Puerto Rico, escribió La sangre de Philippe, sobre un hombre que trata de propasarse con una bailarina erótica que bailaba en el tubo de un cabaret, pero termina sangrando tras ser golpeado con una botella por la mujer y luego por la pareja de ella y por el dueño del local.
Por su parte, el cuento de Vega se titula Historia de Diego y Clásica y es sobre un mecánico que utiliza los servicios sexuales de una prostituta haitiana que usa el nombre de guerra Clásica y es ''una de las más baratas'' que merodean en su barrio. De cliente ocasional pasa a ser su pareja, pero la relación tiene un sabor amargo.
Soriano, por su parte, contribuye con su cuento La radio, donde juega con las letras de canciones que escuchaba en su juventud por las noches, en las emisoras de Santo Domingo, La Habana y San Juan. Así conoció a cantantes como ``Celina y Reutilio, Marquesita Radel, La Jarocha, Los Tres Ases y si el mundo te castiga, mujer me han clavado cien puñaladas en mitad del corazón, déjame que te cuente, limeña, déjame cruzar, que mi madre enferma me mandó llamar y en El Edén fue donde comenzó la gran historia y, más tarde, después, Onda Musical, La Onda y ¿qué es lo que pasa aquí?''.
Pero la fantasía también tiene cabida en la recopilación de cuentos dominicanos a través de Ruidos, del sociólogo y ensayista José Alcántara Almánzar, el que narra la historia de un hombre que se muda de una casa a un apartamento céntrico, donde es torturado por los ``ruidos infernales noche y día''.
El personaje central termina espiando a sus vecinos y luego no le basta con eso y se mete en sus apartamentos para sustraer objetos de poco valor, pero más adelante descubre que los otros inquilinos también lo espiaban a él y hasta se reúnen en su vivienda cuando él está observando desde la ventana de otro
apartamento.•