jueves, 6 de mayo de 2010

La lista de la iglesia católica

Es lamentable que la iglesia católica tenga una lista de candidatos por los cuales no debería votarse, y que la esté regando en las parroquias del país. Es lamentable, pero es comprensible. La iglesia ha continuado su desprecio a aquellas personas que se manifestaron en contra del famoso artículo de "derecho a la vida" de la constitución, más allá de su aprobación definitiva. Y es comprensible además debido al carácter del cardenal de nuestro país. O de los cardenales de los demás países, porque esto no puede convertirse en algo personal. Vivimos en una democracia, en la cual cada quien vota por quien quiere votar. Manipular una religión, una creencia, nuestra fe (porque yo me considero creyente, quizás más creyente que el mismo cardenal, y por eso más piadoso y más tolerante, como lo fue Jesús) con fines políticos, me parece propio de regímenes fundamentalistas y radicales. Sabemos que esta clase de cosas siempre se han hecho, pero no tan descaradamente. Pero bueno, como vivimos en algo parecido a una democracia, cada quien que decida si quiere que su fe sirva para fines tan espúreos y materiales.