martes, 22 de marzo de 2011

Libia y los Estados Unidos

Nunca vamos a estar de acuerdo con los Estados Unidos. Para derrocar a un dictador hay que bombardear un país. Esta época nos ha demostrado que la paz no es posible, que el mundo es ancho y ajeno. Estas demostraciones de muerte en Libia, forman parte de nuestra decepción de la humanidad, pero sobre todo de ese país que piensa que la democracia hay que imponerla a sangre y fuego. Europa se suma a ese juego, algunos países latinoamericanos se suman a ese juego... un juego en el que mueren cientos de personas. Bien por ellos.